Thursday, October 11, 2012

Una de carne

         En mi casa, durante años, el arroz reinó de la mano del pescado. Siempre. Era como un régimen totalitario, y yo no conocía otras posibilidades. Mi madre cortaba la sepia, desmigaba el rape y abría la lata de mejillones sin peligro alguno. Pero, un día, mi padre me abrió los ojos: "También se pueden hacer las paellas de carne. A mí me gusta más". Fue como el sol que se asoma tras los nubarrones de una tormenta. "¡HAZ PAELLA DE CARNE AHORA!"

         Bien, vale, esto ocurrió hace años. Desde entonces, nos vamos alternando, ya que mi madre y mi hermano prefieren la paella de pescado y mi padre y yo la de carne. Y no sé si fue la fortuna, la suerte o alguna extraña alineación de planetas la que hizo que mi padre decidiera preparar paella de carne la semana pasada.



Ingredientes para cuatro personas:
- Arroz (unas dos tazas de café grandes)
- Muslos de pollo (uno o dos por cabeza, o más si sois unos gordos)
- Salchichas frescas
- Carne de cerdo (a ojo)
- Pimiento rojo, cebolla, zanahoria y guisantes (o basicamente las verduras con las que os de la gana condimentar el arroz)
- Aceite oliva virgen extra (¡Ah, no! Que esto no es la Cocina de Karlos Arguiñano. Podéis usar el aceite que os de la gana)
- Sal (mejor poca que es mala para el colesterol)




           Lo primero es poner a calentar el aceite en la cazuela más grande que tengáis, picar las verduras, cortar la carne y echarle sal a esta última. Después, cuando el aceite está ya caliente, freír primero los muslos de pollo, que es lo que más tarda, y después el cerdo y las salchichas. Cuando estén ya medio hechos, sacarlos a un plato con la ayuda de una espumadera para freír en el mismo aceite las verduras, a las que añades sal mientras se cocinan. Este truco hace que absorban el sabor de la carne en el aceite.










          Cuando las verduras estén listas, medir el arroz y echarlo a la cazuela. Después añadir dos o tres tazas de agua. Por raro que parezca, mi padre lo hace al revés de todo pronóstico. Bueno, yo solo sé hacer arroz normal y pongo primero el agua y luego el arroz, y quizás en todas las paellas se haga al revés. Ni idea.



         Después de esto, dejar la paella al fuego durante unos diez o quince minutos para que el agua hierva y el arroz se haga.





       Después, meter en el horno durante diez minutos a una potencia de 180º para que los ingredientes se doren y el arroz alcance su punto. Sacar y... ¡tachán! O mejor dicho, ¡a zampar!




Receta ofrecida por Pedro Huarte (a.k.a: mi padre)





Nora.


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